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EL INSTITUTO DE LOS PAISES DE ASIA E AFRICA EN LA GUERRA EN AFGANISTAN


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: 2017/05/11
-1979-1992
: 1979-1992
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[b][/b]EL INSTITUTO DE LOS PAISES DE ASIA E AFRICA EN LA GUERRA EN AFGANISTAN
Antes yo nunca jamas perdí tanto tiempo en escribir un solo relato. Pero esto es la única cosa que puedo regalarles a mis amigos los estudiantes y graduados del Instituto de los Paises de Asia e Africa de la Universidad de Moscú que perecieron en la guerra en Afganistan. Yo pensaba mucho en como escribirlo y, por fin, decidí que aquí no habría ni énfasis, ni lacrimosidad, ni imágenes artísticas, y, especialmente, ningún elemento de ficción. Desde hace mucho tiempo todos los panegíricos son dichos por aquellos a quienes los caídos en combate no les importan en lo absoluto. El énfasis del espíritu heroico se redujo a polvo cambiandose a cenizas de la Bandera Roja derrotada y profanada, bajo de la cual ellos habian batallado. Hace ya mucho tiempo que las lágrimas para los caidos son lloradas por sus padres e hermanos, muchos de los cuales ya tampoco existen.
Dentro de poco tiempo los recuerdos sobre esos chavales se borrarán de la memoria ya que el estado hará todo lo posible para que eso ocurra. El estado no tiene ningun necesidad de memoria de la URSS y de sus hijos fieles, memoria de su propia infamia realizada contra esos hombres honestos y cándidos quienes una vez creyeron en él. El estado necesita solo de carne de cañón, y para esto no puede estar sobrecargado con las memorias del pasado.
Un hombre no puede detener un carro de combate con una pala. Pero él puede cavar una zanja pequeña en su ruta. Si cien hombres empiezan a cavarla, esta sería una zanja antitanque insuperable para ese carro blindado estatal. Cada episodio revivido de la guerra en Afganistan es un golpe de filo de la pala sobre la terra. Ahora, cuando ya hay un poco de tiempo, es mucho más posible cavar esa zanja para que ese carro no pase. En otro caso, él de nuevo pasará por los hombres vivos y los aplastará.

Capítulo 1.
DESTITUIR A CAUSA DE MUERTE
En el Instituto de los Paises de Asia e Africa (en el pasado el Instituto del Orientalismo), una de los facultades de la Universidad de Moscu, durante los anos 80s del siglo pasado existía una buena tradición: los abiturientos de ayer quienes exitosamente habian pasado los examenes de ingreso (o sea, los estudiantes del primer curso) se encontraban con los estudiantes de los últimos cursos en el transcurso de las lecciones. Durante esos encuentros con la ayuda de sus amigos superiores ellos aprendían la pronunciación correcta, los hábitos del lenguaje hablado y la corrección en la escritura. La comunicación directa ayudaba a estudiar mejor la lengua en los diálogos y en la conversación, por eso la mayoría de los esudiantes de los mismos grupos de lengua normalmente se conocían unos a otros, se saludaban unos a otros durante los recreos entre los estudios pasados en las aulas donde habian estudiado Dobrolubov y Chernyshevski .
Por lo común los estudiantes pasaban esos 15-20 minutos de descanso en un fumadero que era en el segundo piso del Instituto. Ahora, despues de la restauración del Instituto, ese lugar no existe más. Pero antes eso fue en cierto grado la rosa de vientos. Desde allí una escalera llevaba hacia abajo, a la derecha del fumadero había un pasillo estrecho hacia el vientre del instituto que, a su vez, llevaba hacia las cátedras de lenguas orientales, que estaban un piso mas abajo. Habia un pasillo más que llevaba hacia la cátedra de lenguas occidentales. Aquí, en el fumadero, se discutían las últimas noticias, se cocían las chuletas, y se fumaban cientos de miles de cigarillos. Aquí las personas trababan conocimiento y se comunicaban el uno con el otro, llegaban de ser amigos y enemigos, se enamoraban y despues, de vez en vez, creaban sus familias. Hasta no fumadores solían de detenerse en ese lugarcito de información para cruzarse unas palabras con sus amigos, saber quien de los profesores habia caido enfermo y quien iba a sustituirle. Los grupos de lengua persa tuvieron suerte. Sus profesores eran brillantes. Además de un profesorado excelente Rosa Levkovskaya, Vera Nikitina, Elena Sharova, Vladimir Ivanov, Tatiana Markina y muchos otros profesores - utilizaban los manuales con los cuales muchas generaciones de orientalistas estudiaron, y en la cátedra en los tiempos Sovieticos trabajaban los pérsicohablantes miembros del partido comunista de Iran quienes habian escapado de su país a la URSS en los tiempos de represalias del Shah. En el instituto hasta ahora se recuerdan los apellidos de Mamed-Zade y Furuguian quienes hace mucho tiempo reposan en paz. Gracias a ellos ya desde el tercer curso los estudiantes podían dominar la lengua persa casi perfectamente y, que es lo mas importante, hablarlo correctamente. La misma cosa era en la cátedra afgana, donde se enseñaban las lenguas dari y pashtu. Dos cátedras diferentes, pero las lenguas eran muy parecidas para nosotros, los estudiantes. Nos conocíamos todos unos a otros, de vez en vez asistimos a las conferencias de parientes para comprender en que consistia la diferencia entre las lenguas dari y persa.
¿Quiénes y como estudiaban en nuestro instituto? Trataré de contarlo detalladamente. En los tiempos Sovieticos IPAA se consideraba como el segundo centro de enseñanza superior por su prestigio en la URSS. Pero a diferencia del MGIMO adonde el paso estaba casi cerrado para quienes no tenían buenas notas (y si tales personas se infiltraban, ellos en su mayoria estudiaban en la facultad de la economía internacional), en el IPAA ingresaron gentes verdaderamente talentosas. Tenían talento para muchos campos del conocimiento, no solo en la esfera de orientalismo. Pero el estado sabía sobre esos genios desde el ingreso mismo.
Antes de presenter los documentos para ser permitido participar en los examenes de ingreso, una comisión primaria de ingreso separaba más de la mitad de los abiturientes potenciales. Primeramente había una interlocución con el vicerrector responsable de las reglas de orden administrativo. El coronel de KGB Dogushev, un hombre cano y apuesto, mantenía conversaciones en un gabinete separado en la primera planta. Era un hombre de maneras calmas y benévolas, que dedicaba bastante tiempo a cada persona para examinar su reacción a las preguntas inesperadas, su conducta, conocer sus gustos y preferencias. Antes de cada interlocución él detalladamente examinaba el expediente personal del interlocutor, reprobaba la version expuesta de su biografía (que ya habia sido aprobada). Las preguntas hechas en el transcurso de las interlocuciones eran imprevisibles: desde ¿Qué escritores extranjeros a Ud. le gustan y que libro Ud lee ahora? hasta Cuénteme que sabe Ud. de Stalin y de la revelación de Bujarin?. Cada persona con una minima mancha en su biografia era condenada. Normalmente, ellos silenciosamente (de vez en vez a los gritos) se llevaron sus documentos y fueron a pasar los exámenes en otro instituto. La designación por los grupos fue casi arbitraria, pero para observar las reglas de decoro a los abiturientos les preguntaban que lengua querían estudiar.
Hay alguna predestinación en que a los chavales perecidos en Afganistan les tocó la suerte de estudiar exactamente esas lenguas, tanto como hay designios de Dios en que los mejores perecieron allá. Es no es solo una metáfora comparativa. El dicho de que Dios toma los mejores no son palabras huecas. Ustedes pueden convencerse de eso y sacar conclusiones después de haber leído sus cortos caminos de vida.
Leer los libros que dicen la verdad los expedientes personales de amigos caidos siempre es una cosa dificil. Mas dificil darse cuenta de que ellos fueron necesitados por su estado antes de su muerte y después de ella solo por sus padres. Tiempo. Nosotros siempre lo escatimamos para los vivos y despues nos arrepentimos de haberlo escatimado.







Adamov Igor Nikolaevich, bielorruso, miembro de VLKSM . Carnet de Komsomol # 20700383.
Nació el 30 de Septiembre de 1961 en la ciudad Nesvish (la provincia de Minsk), hijo único de su padres.
Padre Adamov Nikolai Adamovich oficial superior de KGB
Madre Adamova Liudmila Petrovna ingeniera superior de un instituto de investigación científica

Igor terminó la escuela con mención de excelencia. Aquel mismo año ingresó en el IPAA. Estudiaba con notas sobresalientes, fue condecorado por el Emblema Por el aprendizaje de la Comisión Central de VLKSM y del Ministerio de escuelas superiores.

Igor fue un deportista distinto, un músico talentoso y un poeta. Le gustaba tocar la guitarra y componer poesías.



Fue una coincidencia tragica que despues de la entrada de las tropas Soviéticas en Afganistán Igor mismo escribió una canción sobre un intérprete que perece en esa guerra...
¿El sabía su Destino o no? ¿O esa canción resultó ser su Destino? La letra de la canción una vez creada por Igor se hizo trágicamente realidad.

El 3 de Febrero de 1981 según una decisión privada del Soviet de Ministros de la URSS sobre la movilización de estudiantes de institutos especializados, él, uno entre otros estudiantes del tercer curso, fue enviado como intérprete militar a la Republica Democrática de Afganistán.
Los estudiantes sin grado militar (el grado de teniente fue promovido solamente despues de la terminación del curso de instrucción militar en la cátedra militar de MGU : eso fue despues de la terminación del cuarto curso) fueron admitidos como intérpretes en unidades y subdivisiónes activas de Cuerpos Militares de Afganistán, donde (en las filas de ejército afgano) ellos trabajaban y batallaban junto con consejeros militares Soviéticos, pero llevaban el uniforme afgano de campaña.
Las prescripciones de misión oficialmente fueron libradas a los estudiantes por el departamento militar #44708 (eso fue el 5º Departamento del Estado Mayor General). Y la misión misma fue realizada por líneas diferentes, en esencia, por la línea de la 10ª Dirección General del Estado Mayor General de la URSS (ahora es la Dirección de Relaciones Internacionales y de Colaboración Técnica-militar del Ministerio de Defensa de la Federación de Rusia). El status militar de comisionados era el de empleado.
Es muy facil comprender porque eso fue justamente de esa manera. El Ministerio de Defensa de la URSS planficaba usar esos especialistas dos veces durante la guerra. La primera vez como empleados, la segunda como oficiales. Sin embargo, cuando los intérpretes jovenes fueron matados, sus status en los papeles enigmáticamente cambiaron: y los empleados, quienes hasta hacia poco habían estado vivos, se cambiaron por los de los militares perecidos.
A propósito sea dicho, que en 1979, cuando los primeros grupos de intérpretes fueron enviados en Afganistan, los estudiantes de la Facultad Obrera (quienes ya habian servido en el ejército en el territorio Soviético) se negaron a ir a Afganistán. Y entre los estudiantes ingresados al instituto despues de la escuela ninguno se había negado a hacerlo.

El 17 de Agosto de 1981, estando en la brigada de comandos del 203º Batallón, Igor pereció en la batalla con dushmanes . Eso fue cerca de lugar Kalai-Nau (en la provincia de Parvan; 10 kilómetros al sudoeste de Bagram).
Igor junto con su consejero iban en automóvil hacia su subdivisión eso ocurrió cuando la operación ya habia sido comenzada. Debido a causas desconocidas el coche de convoy para ellos no habia sido enviado.
Ambos intérprete y consejero cayeron en la emboscada. Los bandidos abatieron su automóvil usando un lanzagranadas. La granada dió exactamente en Igor y lo hizo pedazos. Más tarde en el lugar de esa tragedia fueron encontrados varios cartuchos de pistola TT el consejero, herido de muerte, había disparado contra los dushmanes. Durante varios días no se pudieron encontrar los cuerpos: esa era una zona de combates. Cuando los cadáveres escondidos en uno de los escondrijos de los dushmanes - por fin fueron encontrados, todos vieron que los monstruos habían profanado los cuerpos: sus ojos habian sido arrancados, sus caras habían sido desfiguradas por los cuchillos y bayonetas hasta no poder ser reconocibles. Más tarde ellos fueron identificados por las señas personales.

Los detalles del perecimiento de Igor fueron revelados solamente gracias a su padre, quien dedicó toda su vida a averiguarlos. Merced a sus búsquedas fue revelado lo siguiente:
El batallón de commandos recibió la misión de combate limpiar la zona. En la operación también participaron el consejero del comandante del batallón mayor V.R. Kolesnikov, radista S.A.Rachanov y intérprete Igor Adamov. Cerca de lugar Kalai-Nau batallón cayó en la emboscada. Parte del batallón se dispersó. Los ciudadanos Soviéticos perecieron.



A título póstumo Igor Adamov fue condecorado con el Orden de la Estrella Roja, el Emblema Valentía militar de CC VLKSM y con la Medalla Del agradecido pueblo Afgano. Ya en vida el estudiante Igor Adamov habia sido condecorado con la Orden de la Estrella Afgana de tercer grado por sus méritos militares, valor sin límites y valentía.



Hace varios años el periódico Minsk nocturno publicó que, según las palabras de la madre de Igor, que en aquel tiempo ella y su marido, el padre de Igor, habian enviado dos botellas de coñac hacia Kabul para su hijo. Este coñac Igor lo guardaba para una ocasión especial. Y la ocasión llegó: sus amigos lo vertieron durante la comida de exequias en Kabul.

Cuando Igor estaba a punto de partir hacia la guerra en Afganistan, en el transcurso de la sesión del comité del Partido del IPAA fueron confirmadas sus referencias. Sobre este documento estan seis firmas, entre ellas son: las del rector del IPAA R.T.Ajramovich, del secretario del comité del Partido G.A.Gabuchan, del presidente del comité del sindicato del IPAA S.A.Sokolov, de la secretaria del comité del VLKSM del IPAA G.S.Efremova. Despues de ser firmado, las referencias fueron transmitidas al MGU para ser confirmadas y firmadas por A. V. Lukshin (reemplazante del secretario del comité del Partido de MGU) y por A.P. Nemzhnach (reemplazante del secretario del comité del VLKSM del MGU).




Cuando el ataúd de zinc con los restos de Igor fue llevado a Moscú por sus padres para oficiar el funeral cívico en el edificio del instituto y dar a todos los chavales la posibilidad de despedirse de él, toda esa gente (a excepción de Galina Efremova) anunció que no iba a asistir. La ceremonia de despedida fue fijada para las 13.00. A las 12.00 se supo que ella no tendría lugar.
El rector Ajramovich a quien de arriba habian prohibido oficiar la ceremonia, dijo que estaba enfermo y desapareció de la vista de todo el mundo, e incluso desconectó el teléfono de su casa. Nosotros, los que seguimos vivos, lo recordamos muy bien. Ninguno de esos hombres fuertes del Partido, quienes habian enviado a Igor al frente, osó decir una sola palabra a favor de Igor, de rendirle los últimos honores. Parece ser que para ellos eso fue más difícil que para Igor perecer como mártir en batalla contra enemigos.

Sus padres, Liudmila Petrovna y Nikolai Adamovich, por su cuenta llevaron a enterrar el féretro con el cuerpo de Igor a Minsk.

En el expediente personal de Igor, que fue ordenado de guardar eternamente, no hay ninguna mención de su servicio en Afganistan, no hay ningunos otros documentos afganos, a excepción de esa referencia. En vez de ella hay otro documento. Es el extracto de la orden #102 del 2 de Septiembre de 1981, firmada por el rector del IPAA. Ella es muy corta.

Desde el 01/09/1981 destituir a Adamov Igor Nikolaevich a causa de su muerte.
Firma, sello.




Sobre el stand conmemorativo, cuyos restos están guardados en la cátedra militar del MGU desde los tiempos Soviéticos, hay una copia de la orden de recompensa de la Presidencia del Soviet Supremo de la URSS, según la cual Igor Adamov, el militar, fue condecorado con la Orden de la Estrella Roja a título póstumo.





Los cuestionarios y otros documentos cumplimentados por Igor una vez, están escritos con una escritura pequeña, casi infantil.




NOSOTROS TE RECORDAMOS, IGOR

* * *

Capítulo 2.

LAS DIFERENTES ARISTAS DE UN SOLO DESTINO





Matásov Alexander Nikoláyevich, ruso. Nació el 15 de Mayo de 1954 en Moscu en una familia obrera. Miembro de VLKSM desde 1969, carnet de Komsomol Nº 31012518.

Todo lo que Alexander pudió alcanzar en su vida fue alcanzado solamente por sí mismo. En 1971 terminó la Escuela Especial Nº 17. Durante sus estudios escolares, aparte de las disciplinas básicas estudió individualmente inglés. Despues de la escuela, merced a sus capacidades lingüísticas él ingresó en el Instituto de las lenguas orientales [el nombre original del IPAA desde 1956 hasta 1972] y se graduó en 1978 con la calificación Mejor Especialista-Lingüista. Durante sus estudios en instituto él estudió perfectamente otra idioma oriental el hebreo. En 1º y 2º cursos (años) Alexander fue el responsable del grupo, además él recibió un sobresaliente en la prueba de Lenin [la prueba de Lenin es una medida creada por el Comité Central de VLKSM para estimular la actividad política de los jóvenes], fue el participante activo de la Sociedad científico estudiantil de IPAA. En Septiembre de 1974, después de haber obtenido la victoria en el concurso de intérpretes, él fue enviado como el mejor especialista a un trabajo en una feria internacional que tenía lugar en Teherán. En Irán Alexander inmediatamente se destacó como un lingüista talentoso y por eso la organización económica extranjera Tyazhpromexport hizo todo lo posible para contratarlo. Sasha [el diminutivo cariñoso del nombre Alexander] temporalmente cesó sus estudios y empezó a trabajar para dicha empresa soviética en Irán. El 10 de Octubre de 1976 Tyazhpromexport volvió a pedir el IPAA prolongar el período de servicio de Matasov para la factoría de Isfagan a un año mas. El rector no tuvo nada en contra, y autorizó.




Con el dinero ganado en Irán, Alexander lo gastó para comprar libros sobre lingüística, filología y lexicología iraní, formando así una impresionante biblioteca dedicada a esa lengua oriental.
Ya en el tercer curso (año) Alexander resultó de ser el mejor estudiante de idioma iraní en todo el IPAA. De vez en cuando algunos profesores envidiaban sus vastos conocimientos de la lengua pérsica y sus dialectos.

Este es un extracto del Informe sobre el estudiante del tercer curso (el grupo pérsico) A. Matasov, de acuerdo al informe de la profesora Ovchinnikova:

tiene una capacidad de trabajo excelente, estudia a pleno rendimiento, perseverantemente y eso le garantiza unos resultados excelentes. Ahora él es un de los mejores estudiantes del grupo pérsico... Escribiendo su trabajo de fin de curso él mostró la gran independencia y el interés por su tema. Trabajó con gran entusiasmo y escribió un trabajo que merece una nota sobresaliente. Tambien estudia otras disciplinas con éxito e interés. Le entusiasman los problemas de la lingüística. Regularmente enriquece su biblioteca por las obras sobre la lingüística. Lee mucha literatura dedicada a los problemas lingüísticos. El visiblemente ha mejorado mucho en las cuestiones profesionales y culturales. En su apariencia exterior es apuesto, y está atento para vestirse a la moda (puede que demasiado). Se porta con seguridad y calma. Su lengua hablada y modales se han hecho mas intelectuales... mantiene las relaciones igualitarias con sus compañeros, pero generalmente se preocupa mas por sí mismo y no se mete en los asuntos ajenos, por eso en su grupo no goza de simpatía sino de respeto. Es competente en la esfera política y moralmente firme.


La foto del extracto del Informe

De la docente Ovchinnikova que habia escrito esta referencia no se pudo comprender ¿por qué Alexander gozaba de respeto pero no de simpatía? La cosa es que Sasha señaló todos los ausentistas sin excepcion. El consiguió todo por sí mismo merced a su gran perseverancia, las noches en vela, su grande trabajo intelectual. Un ausentismo fue algun cosa imposible para él. Pues, y por qué él tenía que ser no indiferente a todos los faltónes
Los exámenes de revalidación Alexander los pasó con notas sobresalientes. En su tesis sobre la lengua pérsica escrita en el estilo caligráfico nastalik, no hay ninguna falta. De hecho Alexander fue uno de los mejores estudiantes del instituto.


La tesis de Sasha

En tiempos de paz para enviar un cientifico joven a la guerra y transformarle alli en un intérprete común era necesario expedir un certificado al comisariado militar. Nadie sabe para que. Por tradición esa certificado era firmada por el rector del instituto, por el secretario del comité del Partido de IPAA, por el presidente del comité del sindicato de IPAA y por el secretario del buró de VLKSM.



La foto del certificado

En el verano de 1979 nosotros volamos en Afganistan en el mismo vuelo de SU-531, pero no le tocó la suerte a Alexander de volver. Estando en la guerra él se portó con la segura calma mencionada en su certificado. Sin ninguna protección, sin tener ningunas aldabas para quedar en Kabul él, tanto como otras personas, voló para servir como intérprete en la provincia. En Faráh.

El 15 de mayo, su cumpleaños, nos reunimos cerca del 4º puesto de bloqueo en un viejo distrito de Kabul para acompañarle en su último viaje. Alexander no llegó a ver su cumpleaños solo por unos días, ya que murió tres días. Y la comida de exequias por su muerte se realizó el mismo día de su cumpleaños exactemente el 15 de mayo.

El 13 de mayo de 1980 el automóvil UAZ donde estaban Alexander, su asesor y el comandante del batallón de asalto Vladimir Sergueyevich Garin, se salió de su ruta y se volcó en una cuneta. Nadie sabe exactemente cual fue la causa de este accidente: puede ser que hubiera algun objeto peligroso que estaba en el camino, y que ellos trataron de rodearlo. La consiguiente investigación de ese coche mostró que sus cubiertas estaban intactas.
Ellos salieron cuando ya anochecía y debian de llegar hasta donde estaban los asesores antes de caer la noche. Pero no tuvieron suerte en eso. Cuando nuestros soldados llegaron al lugar del accidente ellos no descubrieron alli al asesor. Dentro de varios dias en Kabul empiezan a correr los rumores que él había sido encontrado. Pese a recibir golpes y contusiones en el accidente el asesor, sin embargo, pudo levantarse de la tierra y se fue a buscar la ayuda. En la oscuridad el se perdió. Yo no sé exactemente su nombre. Pero con una probabilidad de 80% se puede afirmar que fue el teniente-coronel Serafim Tijonovich Kunitsyn. Se me ha grabado en la memoría que era el comandante de batallón quien conducía, a la derecha de él se sentaba el asesor y detrás del chófer se sentaba Sasha.
En la segunda entrada del 4º puesto de bloqueo en el viejo distrito de Kabul, en un apartamento de la segunda planta fue colocada la foto de Sasha. Todos los intérpretes militares contratados vinieron a darle el último adios. Fue mucha gente. Algunos bebieron los brindis de los difuntos dentro del apartamento, algunos simplemente entraron en la habitación o subieron sobre la escalera para mirar el retrato del perecido intérprete.



En ese casa se le dió el último adios a Sasha.

A título póstumo el teniente Alexander Matasov fue condecorado con la Orden de la Estrella Roja.

Yo lo recordé tal como él era siendo estudiante: seguro, con la mirada penetrante, vestido en un traje cuadriculado a la moda. Unos 5-6 dias después yo fui enviado a Jalalabad y yo me olvidé de ese día amargo durante mucho tiempo. Fueron necesarios solo 27 años para recordarmelo.
El 5 de mayo de 2007 en Moscu se reunieron los periodistas militares quienes se encontraron con el gobernador de la región de Moscu, B. Gromov. Durante esta entrevista yo tuve la suerte de encontrarme con el jefe de Sasha Petr Goncharov, quien en aquel tiempo era el intérprete mayor en la academia militar Jarbi Pajantun. Segun sus palabras, Sasha trabajó algun tiempo en Kabul, despues el voló a Farah. Poco tiempo antes de los acontecimientos tragicos Alexander le había pedido prestado alguna suma de dinero y antes de su vuelo se lo reembolsó. Petr se asombró y le dijo: No es necesario que me lo reembolses ahora. Me lo reembolsarás al volver! Para qué tanta prisa? Pero Alexander se salió con la suya. Como si se sintiera que no podría reembolsarselo despues. Segun las palabras de Goncharov, Sasha desde los tiempos de sus estudios en el instituto disimuló con cuidado una deformidad corporal que podía hacerle inútil para el servicio militar: Una de sus piernas era mas corta que la otra por varios centímetros. Pero engañando a la comisión médica en la comisaría militar, anhelando servir a su Patria como todos los otros, Sasha pese a todo voló a Afganistan.

NOSOTROS TE RECORDAMOS, SASHA

***

Capítulo 3.



Petrunin Alexander Anatolievich, ruso, nació el 10 de octubre de 1953 en la ciudad Kolomna (provincia de Moscú).
Desde 1960 su padre los abandonó a él y su madre.
Madre: Anna Afanasievna Petrunina ayudante mayor de construcción en la fábrica de máquinas pesadas. de Kolomna
En Kolomna él terminó la Escuela Secundaria Nº 10. Durante sus estudios entró en Komsomol, carnet de Komsomol Nº 27709657. El también terminó la escuela de música con la especialidad de acordeón. Alexander fue un buen deportista y era especialmente bueno esquiando.


Foto de la hoja de examen.

Este es el extracto del informe de rendimiento académico sobre Alexander Petrunin como estudiante del 1º Grupo de Chino del Tercer Curso (Año):
A. Petrunin estudia el Chino y esta muy fuerte en esta disciplina. Tiene una memoria perfecta. Muy comprensivo, aprende el material nuevo prontamente y de una manera sólida. Disciplinado, ejecutivo. Estudia escrupulosamente. Muy apto para el trabajo. Sabe correctamente distribuir el tiempo. En su aparencia personal es aseado, pulcro y apuesto. Sabe portarse libremente. Tiene el carácter activo y comunicativo. La cultura de su lengua hablada es bastante alta. El se caracteriza por su seguridad en sí mismo. Comunicandose con sus compañero se porta tranquila y afablemente, cortésmente y con consideración. Es compasivo. Es respetado entre los estudiantes de su grupo y de todo el curso. Se domina bien. Tiene una inteligencia ágil, está ávido de conocimiento y es crítico. Tiene bastante alto nivel de intelectualidad. Es bastante erudito, sabe mucho de cultura general. En la vida cotidiana es modesto, tiene valores morales firmes. Se interesa por las disciplinas sociales y economicas, trabaja activamente durante los seminarios. En el transcurso de dos años esta el responsable y el secretario de su grupo de base del Komsomol. Se distinguió como un buen organizador y un compañero compasivo. Es muy serio respecto a las tareas del buró de VLKSM y las cumple cuidadosa y escrupulosamente. Constantemente toma parte en todos los subótnikos y voskrésnikos [trabajo colectivo voluntario en los días festivos y de descanso]. Gozó de buena fama en el transcurso de los trabajos de campo de otoño: trabajó muy bien él mismo y ayudó a sus camaradas. Pasó las normas de GTO [el programa de entrenamiento de cultura física en los instituciónes de enseñanza general, de profesión y de deporte en la URSS] con la medalla de plata. No tiene ninguna sanción del Komsomol o administrativa. Es casi absolutamente sano, tiene una buena vista. Es competente en política, comprende bien la política interna y exterior de nuestro partido, sigue los acontecimientos en el mundo y en nuestro país.


La foto del informe de rendimiento académico

El extracto del informe de rendimiento académico de A. Petrunin, al participar de la prueba de Lenin.
... durante sus estudios en el IPAA estudió con notas buenas y excelentes. Las sesiones de invierno y de verano las pasó con notas buenas y excelentes. Tiene un gran interés al estudio de la lengua China y la literatura de Chino, aquí ha hecho grandes progresos... La prueba política la pasó exitosamente


La foto de la prueba política.

En 1975 en el transcurso de 10 meses Alexander estuvo haciéndo prácticas en Singapur.

Despues de haberse graduado en el instituto, Alexander aprendió la lengua persa.
Alexander Petrunin, el teniente mayor de la 8ª Sección del Departamento C de la Dirección Principal Nª 1 del KGB [el Comité para la Seguridad del Estado] de la URSS, como personal del Destacamento Kaskad-1 llegó a Afganistan. Alexander participó en las operaciones especiales para la neutralización de los grupos contrarrevolucionarios de Ahmed Shah Massoud, los cuales causaban terror entre la población civil de las provincias de Kabul y Parván.
El 21 de Octubre de 1980 Alexander, quien formaba parte del grupo unificado Kaskad-Kobalt, pereció en la lucha desigual con los dushmanes cerca del puesto Shivaki, no lejos de la capital afgana.
Los acontecimientos de la muerte de los oficiales de Kaskad-1 cerca de Shivaki resultaron de ser el objeto de las aclaraciones de comisiones altas del KGB y MVD [Ministério del interior] de la URSS. Pero hasta ahora no se puede narrar exactemete lo que ha pasado allí.

En 1983 en Kabul yo tuve suerte de tomar conocimiento de la version promediada de esos acontecimientos trágicos. Se grabó en la memoria una sola cosa: que a los oficiales del Kaskad (los cuales habian cubrido la retirada del grupo caido en la emboscada) no les alcanzó la munición para mantenerse vivos hasta la madrugada. Municiones suficientes tenian solamente los oficiales del destacamento Kobalt. La mañana siguiente entre el montón de los cuerpos de dushmanes fueron hallados los cuerpos de oficiales de Kaskad: Capitán Alexander Petrovich Gribolev, Mayor Vladimir Petrovich Kuzmín, Capitán Yuri Alexandrovich Chechkóv, Capitán Alexander Antonovich Puntus y Teniente Mayor Alexander Anatolyevich Petrunin. Todos los oficiales soviéticos no tenian ni un solo cartucho, alrededor de sus cuerpos habia solamente cápsulas vacías.
Yo no quiero (y no lo haré) interpretar los acontecimientos de aquellos dias lejanos. Cada palabra de más, no sopesada de una persona que no es un testigo puede arrojar sombra sobre los sobrevivientes. Yo solamente propongo leer las dos versiones de la lucha nocturna, expuestas en los recuerdos de dos personas diferentes. Yo las guardo sin cambios, con las faltas e inexactitudes que saltan a la vista. Pero precisamente son estas versiones lo único que queda en memoria de esos hombres heroicos y abnegados, en memoria de Sasha Petrunin.

Son estas:
(Extracto del libro de A.A.Lyajovski La tragedia y el valor de Afganistán)
cuenta I. Batin:

Según las informaciones confidenciales que parecen confirmarse por el reconocimiento aéreo, en una de las provincias cerca del puesto Shivaki fue notada la concentración de formaciones criminales bajo el mando de Ahmed Shah Massoud. Para liquidarla el mando tomó la decisión de realizar una operación afgana-sovietica cojunta con la participación del elementos especiales Kaskad (KGB URSS) y Kobalt (MVD URSS). Hasta aquel tiempo Kobalt ya habia formado parte de Kaskad y estaba bajo el mando del general mayor A. Lazarenko.
Pero cuando la agrupación militar llegó a su destino, se puso en claro que en aquel momento alli no habia ningún dushman. Ellos se habian escondido en las montañas o habian cambiado de ubicación. Las medidas realizadas no dieron resultado alguno. El mando de la agrupación tomó la decisión de hacer regresar los destacamentos a su posiciones de rutina.
Los elementos se movian por el camino en orden de combate tomando todas las medidas de precaución. Ya anochecía, el calor disminuía y todos sentían algo parecido a la relajación. Entrando en uno de los últimos desfiladeros la retaguardia del grupo (aproximadamente 10 personas principalmente de Kaskad y Kobalt) se paró para garantizar la seguridad de la parte trasera de la columna. Toda la detención no tomó mas que 10 minutos pero ese tiempo corto, como se manifestó un poco mas tarde, fue suficientemente. A. Petrunin formó parte de ese grupo.
La parte principal de la columna ya había pasado el desfiladero cuando la retaguardia entró allí. En ese momento todo comenzó. El fuego huracanado cayó sobre los soldados desde todas las direcciones. Las ametralladoras y los fusiles de asalto tiraban, las explosiónes de granadas y estallidos de minas resonaban. El eco de las montañas acrecentó el cañoneo. Parecía que las mismas montañas disparaban. El ataque de los dushmanes fue tan inesperado y descarada que el primer momento nuestros muchachos simplemente se azoraron. Algunos fueron muertos o heridos sobre el mismo camino, y los sobrevivientes, al haber comprendido que la tardanza era un suicidio, trataron de ocultarse detrás de las rocas en las grietas o detrás de las piedras y abrieron fuego de respuesta, que con cada segundo se hacia mas y mas preciso . Ellos le disparaban a los fogonazos, bien visibles en la oscuridad, a las sombras de los dushmanes que aparecían y desaparecían detrás de las rocas y piedras. Y esperaban que iba a llegar la ayuda, ya que la columna hacía solo instantes que habia travesado el desfiladero. Pero la ayuda no llegaba.
Como se aclaró después, los dushmanes habian dejado pasar a toda la columna y luego obstruyeron la entrada al desfiladero con una explosión.
Haciendo fuego de francotirador y de lanzagranadas ellos no daban a los soldados la posibilidad de levantar el bloqueo de esa entrada y venir en ayuda a los caidos en la emboscada.
Anocheció y la lucha continuaba en una oscuridad absoluta. Las ráfagas trazadoras de ametralladoras y armas automáticas se entrelazaban en un corro loco por su belleza. Como antes las explosiones de proyectiles y granadas retumbaban, ahora eran los estallidos de minas los que resonaban, pero no se pudo levantar el bloqueo. Nuestras tropas sufrían bajas sensibles. Los restos de la retaguardia, al comprender definitivamente que no habria ninguna ayuda hasta el día siguiente, continuaban resisitiendo desesperadamente y, desde ese momento, de una manera sensata. Respondian a los tiros de dushmanes solamente cuando los objetivos enemigos se mostraban claramente y tiraban economizando los cartuchos. Al haber creado bajo el fuego denso algo parecido a una defensa perimetral, haciendo un fuego constante y preciso, ellos trataban de no dejar al enemigo acercarse a los heridos y fallecidos.
Toda la noche la lucha continuó, se oian las detonaciónes y explosiónes. Las fuerzas rusas de ayuda, habiéndo pasado ya el desfiladero y habiéndo ya descendido a la llanura, escuchaban esos sonidos pero podian solamente rechinar los dientes de rabia e impotencia: habia que esperar al amanecer para caer sobre el enemigo con toda la fuerza y potencia de fuego para que vengar de sus amigos de algún modo.
A la mañana, despues del apoyo de fuego y bombardeo aéreo, las fuerzas principales pudieron entrar en el desfiladero y rechazar los dushmanes hacia las montañas. Para su gran sorpresa ellos escucharon ráfagas desde aquel mismo lugar donde la retaguardia había librada el combate. Era uno de los combatientes de Kobalt, Mijail Isakov, quien individualmente continuaba combatiendo, vengando a sus amigos muertos. Ya desde el principio él había podido ocultarse en una de las grietas y por su pie acercó arrastrando a sí mismo varias cajas de zinc con cartuchos. El hizo fuego durante toda la noche incluso estando casi solo, sin temer que sus fogonazos pudieron ser notados por los francotiradores bandidos. El no les dió la posibilidad ni de llevar consigo a los amigos sovieticos muertos y heridos, ni recoger los cuerpos de dushmanes fallecidos. Por el coraje y heroísmo mostrados en esta lucha desigual Mijail Isakov fue honrado con el título de Héroe de la Unión Soviética. En el lugar de la última lucha de los 10 soldados enzarzados en combate desigual con los dushmanes, fueron recogidos los heridos y se encontraron los restos de los muertos, algunos de los cuales estaban muy desfigurados por los brutalizados bandidos, quienes habían sufrido grandes pérdidas. El cuerpo de Alexander Petrunin, encontrado en ese mismo lugar, estaba agujereado por las bayonetas y golpeado por las culatas de los fusiles autómaticos. Pero él a pesar de estar ya muerto no dejó caer de sus manos su rifle Kaláshnikov, en cuyo cargador no había ni un solo cartucho. Alrededor de él estaban tiradas las cápsulas vacías. El soldado del grupo de operaciones especiales Aleksandr Petrunin se batió contra el enemigo hasta el fin, acordándose del juramento que él había hecho: defender la Patria hasta la misma muerte. Por esta hazaña, el coraje y el heroísmo mostrado el teniente mayor Aleksandr Petrunin fue a titulo postumo condecorado con la Orden de la Estrella Roja.

El escudo y la espada. 18.10.2001
Atrajimos el fuego contra nosotros mismos
Mijail ISAKOV. Héroe de la Unión Soviética.

Llegué a Kabul el 4 de Septiembre de 1980. Eso fue el primer reclutamiento de sotrudniki [milicianos son de la guardia de orden público y de seguridad en la Unión Soviética y en Rusia] en el grupo de reconocimiento Kobalt. Se dió prioridad a los agentes de la policía judicial, los cuales habían pasado la dificil escuela de la policía judicial, y a los francotiradores. Nos conocimos entre sí ya estando en las asambleas en Uzbekistán. Excepto gente de las repúblicas bálticas, yo me encontré con colegas de Bielorrusia, Arjángelsk y otras ciudades. Precisamente en ese reclutamiento se habían encontrado, por ejemplo, tanta personas conocidas como Dziov, quien un poco mas tarde encabezaría el mismo Kobalt, o Kuchumov, el futuro jefe de la milicia de la provincia de Omsk.
El 9º Destacamento, en el cual yo me encontraba, se localizaba al borde del aeródromo en Kabul y tenía que servir en el territorio alrededor de la capital de Afganistán.
Varios días después de mi llegada a Kabul nos incorporamos al trabajo que parecía rutinario. Pero aquí había muchas dificultades complementarias: el país ajeno, la lengua extraña, las costumbres, el clima, las montañas... Además de esto había una barrera psicológica.
Después de la entrada de nuestras tropas para muchos Agfanos los Soviéticos se habían transformado de aliados y ayudantes a ocupantes.
Un dia nos recibimos información que desde la frontera paquistaní se dirigía una caravana con armas para los dushmanes. Calculamos su ruta aproximada. Se decidió interceptarla desde varias direcciones. Nos ponemos en misión con dos compañías de fuseleros motorizados. En carros blindados llegamos a destino. Un poco antes de la madrugada atravesamos un gran río montañoso y comenzamos a ascender a la meseta. Cinco-seis pasos hacia arriba una superficie. Curva cerrada. Y de nuevo una ascención mas La cima la alcanzamos solamente cuando ya había amanecido. El sol todavía no estábamos habituados era muy caluroso para Octubre - hace muy poquito tiempo que salió pero ya todos nadábamos en sudor.
Nos dirigimos hacia el primer kishlák que había en nuestro camino con precaución, examinando con atención todos los desconocidos. Nada sospechoso. Un calmo amanecer temprano. Los duváles de barro que ya se habían hecho habituales. Detrás de ellos las filas de granadas. La cosecha ya estaba recogida. Solo en algunas ramas entre las hojas o en la hierba marchita de vez en vez aparecían los frutos rajados de su madurez...
El kishlák ya era detrás de nosotros. Lo pasamos sin ningun tiro. Respiramos con alivio. Con rápidez nos ponemos adelante. Bruscamente las balas silbaron. Nos escondimos, miramos alrededor tratando de determinar de donde tiraban. Detrás del canto rodado cercano, desde el cual había disparado algunas ráfagas, saltó y desapareció un bandido...
Y de nuevo el camino desierto serpenteaba. El sol quemaba implacablemente. Era pasado el mediodia cuando otra vez traqueteó una ametralladora. No, no una sino dos! Desde varias direcciones. Un poco después los puntos de resistencia serían aplastados. El segundo kishlák apareció. La estación portátil comunicó que la caravana había sido interceptada ¡Podíamos regresar! Volvimos a buen paso. A pesar del cansancio nadie pensaba en descansar: todos querían lo más pronto posible descender hacia los carros blindados donde se encontraba la reserva.
En las montañas anochece temprano, además, nos inquietaba el que los comandantes habían violado la ley no escrita: durante la guerra uno nunca jamás debe descender por el mismo camino por el que subió. ¡Incluso si hay que elegir una ruta mas larga! Pero la desición fue tomada sin participación de Kobalt y nosotros no podíamos separarnos del todo el grupo.
Comenzamos a descenderlos primeros junto con el francotirador Volodya de Orël y un moscovita un delgado teniente mayor con la cara amable rusa, quien hablaba perfectamente el parsi ( la composición del destacamento de una misión a la otra constantemente cambiaba y por eso no siempre nos conocíamos unos a otros, aunque fueramos una familia). Detrás de nosotros iban Yurtov (el miliciano de la ciudad Grodny) y los oficiales de KGB: Puntus y Chechkóv (de Brest), Kuzmín (de Moscu). El descenso era mas facil que la ascensión, a pesar del cansancio a causa de la noche en vela y la marcha forzada bajo del sol. Al poco tiempo nos dejaron atrás el moskovita Serguei Patrushev, Lembit Pusepp (de Tallinn) y Vitaliy Andreiko, que provenía de la región de Magadán. Todos eran más jóvenes que nosotros, y por ende tragaleguas. Un poco mas tarde los soldados tambien nos dejaron atrás. Todos nos movíamos rapidamente, pero no llegamos hasta el medio del camino cuando resonaron los disparos...
Ni en aquel mismo momento ni luego yo comprendí como es que yo me encontré sobre
una meseta pequeña al haber cubierto en un salto una distancia de ¡seis metros! Puede ser, merced a que yo, ya estando en el vehículo blindado BMP me había cambiado las pesadas botas para montaña por zapatos deportivos.
La meseta estaba sobre una roca vecina con una grieta poco profunda donde me oculté pegandome por la espalda a la pared de piedra. De tal modo, cuando comenzaron a tirar yo resulté de estar en un espacio muerto. Sentí un dolor ligero a causa de los cascos clavados en la manga del capote: las balas golpearon contra el canto rodado y al golpearlo me hirieron la mano.
El fuego continuaba. Tiraban desde arriba, desde la misma cresta cerca del comienzo del sendero. Las balas silbaban golpeandose contra la roca al nivel de mi cabeza. Sólo el espacio muerto me salvó. Al asomarme por un momento desde la grieta yo ví los dushmanes. Debajo de la meseta sobre todo el serpenteante sendero descendían corriendo los soldados parando por un instante para hacer ráfagas. Sobre esa misma meseta se encontraban tambien Volodya y el teniente mayor de Moscu. Ellos tiraron hacia arriba, sobre la cresta...
Yo saqué una granada y calculé a ojo si podía lanzarla detrás de la cresta. En el poligono estando en el servicio militar como parte de las tropas de desembarco yo solía lanzarlas lejos. Levanté la mano pero el chaleco antibalas no me dió la posibilidad para hacer un buen braceo, por eso la granada cayó sin volar hasta su destino. Respondiendo a eso se resonó una ráfaga.
Inesperadamente el teniente mayor cayó deslizandose por la montaña. La bala de un francotirador derribó tambien a Volodya. Aquel mismo momento yo ví que una granada improvisada, con una mecha ardiente volaba exactemente hacia mi. Instinctivamente me apreté contra la roca esperando a la explosión. Una piedra grandisima que estaba cerca del bordo de la meseta me salvó la vida. Habiendo golpeandose contra ella, la granada rebotó y explotó en algun sitio debajo.
Arriba, donde se fortificaron Yurtov, Petrunin, Chechkóv, Puntus y Kuzmín tambien resonaban los tiros, se oían las voces. Abajo ambos camaradas ya no respondían...
Los disparos y el alud de piedras se turnaban casi sin parar. Los dushmanes se precipitaban hacia abajo dandose prisa de acercarse a los soldados que habían caido para fusilarles en esa escarpada pendiente montañosa. Pero en su camino estaban los oficiales de Kobalt impidiendoles pasar.
Mientras tanto ya anochecía. Pero todavía estaba bastante claro cuando se oyó el rumor típico de un helicóptero. Y él, un Mi-6, ya estaba a eso de 30 metros de mi. Yo salté de mi amparo y le señalé con la mano al piloto indicando a la cresta cerca del comienzo del sendero, pero el piloto no vió a nadie allí. El helicoptero dió algunas vueltas y desapareció en el cielo oscuro.
Los disparos se renovaron y en aquel mismo momento mi fusil se trabó. ¡Es todo! - pasó por mi cansada mente. Y inmediatamente: Tranquilo, - me ordené a mí mismo, - no te pongas nervioso! Saqué mi pistola. Disparé todo el cargador hacia la cresta. Luego comencé febrilmente a desmontar mi AK-74. Exactemente es la suciedad. Saqué el engrasador y lubrifiqué. Luego lo monté. Con esperanza y temor apreté el gatillo. Una ráfaga larga atravesó el aire. En respuesta desde la cresta se desató una pedrisca.
De repente ví los dushmanes muy cerca de mi. Hice una ráfaga corta y después, economizando los cartuchos, empezé a hacer disparos aislados...
Las noches de Octubre en las montañas del Hindukush son frias. Como antes, yo me apreté contra la roca salvadora y incluso a través del chaleco antibalas sentía el calor vivificante de la piedra calentada por el sol diurno. Los intervalos de silencio se hacían mas y mas largos y en vez del alivio llegaba el temor. En la oscuridad era imposible de descender sobre la senda serpenteante del monte, hasta para uno que había nacido en las montañas. A uno le tiemblan las piernas del cansancio. Me embargó la somnolencia. Yo me sacudí, encontré palpando cerca mía una piedra aguda, y la metí debajo del chaleco antibalas apoyándola contra la cintura... No debía dormirme...
La oscuridad comenzó a ponerse gris. Yo marché con precaución hacia el borde de la meseta, encontré el primer escalón, presté oido. El silencio era inverosímil. Abajo entre los cuerpos de dushmanes estaban acostados el teniente mayor mosccovita y Volodya. Esperando un milagro me incliné hacia las caras de mis amigos: ¿y si ellos respiraban? Pero no ocurrió ningún milagro. Entonces yo ascendí hacia arriba hacía mis amigos, los cuales tanto como yo en el transcurso de ese largo tiempo habían hecho fuego, impidiendo a los dushmanes alcanzar y fusilar a quemarropa los chavales de 18 años. Al llegar yo ví que todos estaban muertos...
No lo recuerdo como descendí de allí y llegué hasta el río de la sierra. Ya no tenía fuerzas para atravesarlo, pero desde la otra orilla los soldados corrían hacia mi, me tomaron y llevaron al otro lado.
Mucho tiempo después he pensado: ¿como podría suceder que los dushmanes se olvidaron de mi cuando yo descendía desde el monte? Si ellos no abandonaron la cresta: apenas los exploradores salieron para recoger los cuerpos de camaradas muertos el combate se entabló de nuevo... Luego el famoso Grad entró en combate y eso fue el fin para los bandidos.
En la base donde ya habían recibido la noticia que casi todos los miembros del destacamento Kobalt habían muertos, se han encontrado con nosotros (mi, Andreiko, Patrushev y Pusepp) como si fueramos del otro mundo. En realidad, en esencia, así era. La alegria de ver aunque sea cuatro de diez personas se mezclaba con la amargura de la pérdida, ya que todos nos habíamos hecho una familia.
Yo guardé cama mas de dos semanas ya que los pies lastimados por los golpes me dolían mucho. Luego el trabajo habitual continuó: las guardias, recolección de los datos de reconocimiento, marchas y operaciones de rastrillaje cuando habín que de nuevo descender y ascender las cuestas empinadas de montes.
Los hombres de Moscu mucho tiempo investigaban las circunstancias de ese combate. Aunque se fue creada una comisión de gobierno. Hasta el supervisor de entonces vino el viceministro de los asuntos interiores de la URSS, el general Elisov. Yo fuí llamado a la embojada donde se fui interrogado durante mucho tiempo sobre las circunstancias de aquel combate.
El 4 de Diciembre de 1980 fue firmado el decreto de la presidencia del Soviet Supremo de la URSS sobre mi condecoración con la Orden de Lenin y la Estrella de Oro del Héroe de la Unión Soviética. En aquel tiempo era costumbre que tales decretos eran privados. Nadie dijo nada de eso ni en radio, ni en tele, ni en los diarios. Yo mismo llegué a saber de eso solamente a fines de Diciembre...

* * * * * * *

A titulo postumo Alexander Petrunin fue condecorado con Orden de la Bandera Roja de Batalla.



NOSOTROS TE RECORDAMOS, SASHA

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Capítulo 4.




Fatianov Serquei Gavrilovich, ruso, nació el 20 de Febrero de 1953 en Kursk, desde 1972 el miembro subrogante del PCUS [Partido Comunista de la Unión Soviética], carnet de Komsomol Nº 11124770.
Su padre era Gavrila Fedorovich Fatianov, jubilado. Hasta su retiro era el presidente de una sovjós [granja del Estado], y su madre se llamaba Natalia Viktorovna Fatianova, también jubilada. Hasta su retiro era técnica de silvicultura.
Serguei tuvo dos hermanas y un hermano, quienes trabajaban en las fábricas de Kursk.
En 1970 él terminó la escuela Nº 15 y fue a trabajar a una fábrica. Obtuvo la profesión de electrosoldador. Trabajó en la industria frigorífica de Kursk, en la fábrica Schetmash.
Hizo el servicio militar en el ejército como auxiliar de compañía L (la compañía de Kremlin, unidad 1005). Cartilla militar Nº NM 8744795.
En Octubre de 1973 segun la recomendación del comité del Partido ingresó en la Preparatoria (facultad obrera) del IPAA.


La foto de la Recomendación del Comité del Partido para estudiar en el IPAA.



La foto de la Carta Credencial de su unidad militar para el estudiar en el IPAA.

Después de un año, haber mostrado resultados significativos en sus estudios, Serguei ingresó en la facultad Socioeconómica. Estudió el dari y el pashtu. Hay que decir que en esta facultad estudiaba solamente la gente con mentalidad analítica, perseverantes y pacientes.
En 1973 Serguei entró en el PCUS (carnet del Partido Nº 09335949). El estudió escrupulosamente y por eso dominó perfectamente las dos lenguas oficiales de Afganistán.

El extracto de la referencia de S. G. Fatianov, graduado del grupo afgano de la facultad socioeconómica del IPAA, ruso, miembro del PCUS desde el 1973.
... S. G. Fatianov estudió en el IPAA desde el 1973. Durante el estudio se mostró como un estudiante disciplinado y concienzudo. Toma parte activa en la vida social del Instituto, ya que era el secretario de la organización partidaria del curso. También trabajó en las faenas agrícolas, y dos veces participó en la organización del Dia del Donante de sangre. Para su labor ejemplar en el grupo de construcción estudiantil Astracán-76 el camarada S. G. Fatianov fue condecorado por el diploma de honor de la región de Ikrianinsk de PCUS. Fatianov S.G. tomó parte activa en la vida deportiva del Instituto. Es competente en la esfera política y moralmente firme.
La referencia es dada para la promoción...


La foto de la referencia.

En 1979 Serguei se graduó.
Nos encontramos repetidamente con Serguei en el instituto. Pero cuando él llegó a Kabul yo casi no lo reconocí, ya que él había cambiado mucho y se había hecho un hombre. Era un Jueves. Nos reunimos para la asamblea general del Partido en la embajada. Al haber llegado antes del plazo, yo y Serguei Alayev estábamos cerca de la entrada fumando. Desde el sector habitable de la embajada, al sesgo de la fuente que no funcionaba, hacia nosotros encaminaba un joven vestido con un traje cosido con alfileres, con una camisa blanca y una corbata impecable. ¡Yo nunca jamás hubiera reconocido a Seryozha [diminutivo de Serguei Nota del Traductor] vestido de esa manera! Alaev hasta nos presentó mutuamente. Entonces exclamamos por lo inesperado del encuentro. Hablamos y recordamos cordialmente a nuestros profesores de parsi, dari y pashtu. En cuanto al pashtu esta era la lengua que todos nosotros habíamos comprendido con muchas dificultades y por eso la habíamos estudiado, por decirlo de forma suave, sin mucho éxito. Pero la vida es así: lo que uno peor entiende, es lo que más se ve obligado a utilizar. Y nosotros teníamos que hablar ese idioma con los afganos.



La foto del Diploma de Trabajo de Serguei.

Luego hubo otros encuentros y conversaciones, todas breves, sin impresiones tan vivas como las del primer encuentro. Yo recuerdo absolutamente muy bien otra cosa. El 17 de Enero de 1984 en nuestra oficina en el Departamento de TASS [Agencia de Telégrafos de la Unión Soviética] en Kabul Serguei Alaev me dijo que Fatianov había muerto. Yo no quería y no podía creerlo: hacía tan poco tiempo de nuestra última conversación con él...
Se me recordó que ambos (no recuerdo el apellido del segundo empleado) volvían de su misión y perecieron en un suburbio de Kabul, una zona comercial de la capital afgana. Ellos cesaron de comunicarse por la radio. Unas horas después (ya había pasado bastante tiempo) se comenzaron las búsquedas. Ambos fueron encontrados muertos en su automóvil. Eso fue el fin del agregado de la embajada soviética en Afganistán, el teniente mayor de la Primera dirección general del KGB de la URSS Seryozha Fatianov.
Haber pasado un camino tan dificil: desde ser un simple soldador hasta convertirse en un especialista estupendo sobre el Oriente Medio, diplomático y oficial, Serguei, defendiendo a la Patria y cumpliendo su misión, fue asesinado por un vulgar bandido. ¡Qué pena! Demasiada gente, gente sincera y fiel a su deber ha dejado la vida en Afganistán. Y quedaron vivas demasiadas personas falsas, mentirosas e hipócritas. Pero la vida es así. Dios se lleva consigo a los mejores. Y eso es un hecho irrebatible.




NOSOTROS TE RECORDAMOS, SERYOZHA.

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Capítulo 5.



Tvirov Vladimir Vladimirovich, ruso. Nació el 30 de Septiembre 1963 en Moscu.
Miembro de VLKSM desde Septiembre 1978, Carnet de Komsomol Nº 248940426. Terminó la escuela Nº 406 en el año 1981.
Padre Tvirov Vladimir Ilyich, adjunto del premier viceministro del Ministerio de la Siderurgia.
Madre Tvirova (Gridneva) Taisia Mijailovna ingeniera, funcionaria responsable del Telégrafo Central.
Hermana Tvirova Olga Vladimirovna discapacitada con un grado de invalidez 2.
En 1981 Volodya ingresó la facultad histórica-filológica de IPAA. Inicialmente fue admitido en el grupo de idioma indonésico, pero después en vez de ese grupo fue creado un grupo de lengua persa más, ya que la demanda de personas que hablaran el iraní y el afgano había aumentado a causa de la guerra en Afganistan.
Su especialidad era la Historia de los paises del Próximo y Lejano Oriente.




Volodya fue talentoso en todos los aspectos: el estudió brillantemente, su asignatura preferida fue la historia á la cual el dedicó mucho tiempo. Entre todos los estudiantes de su curso Volodya fue el primer historiador. Los documentos de su expediente narran que el fue informante político, participó en los subbótniks [trabajo colectivo gratis los sábados] y pasó brillantemente el examen de historia política.



Los estudiantes le amaban por su bondad, compasión, buen carácter, y la disposición a dar una mano a los compañeros que estaban en una situación difícil. Nunca supo lo que era ganarse la enemistad de alguien.

El 15 de Septiembre de 1985 entre los otros estudiantes del IPAA Volodya fue enviado en comisión de servicio á Afganistan como intérprete militar. El trabajó en Kabul, pero una vez ocurrió que era necesario sustituir a un compañero que había caído enfermo y por eso había sido transportado a Kabul desde la provincia de Herat. Volodya consintió en sustituirle e ir trabajar a Herát.

La mañana del 1º de Marzo de 1986, antes de haber cumplido con una tarea, Volodya junto con su asesor salieron hacia el aeropuerto de Herát. Durante ese viaje ambos fueron matados por una ráfaga de ametralladora disparada por los dushmanos desde una posición de emboscada.

Me tocó la suerte de visitar el lugar de la muerte de Volodya. Ya hacía un mes de su fallecimiento, yo estaba en Herát en una comisión de servicio todavía sin saber de su fallecimiento trágico. Cuando viajábamos desde el aeropuerto hasta la cuidad uno de los oficiales del 101º Regimiento de Fusileros Motorizados me preguntó: Conoces a Volodya, un intérprete, estudiante de la Universidad Estatal de Moscu? Hace un mes él murió exactamente aquí.
En aquel momento yo me no acordaba ya que no podía suponer que había sido precisamente Tvirov. Los recuerdos de ese día todos están asociados a una casa de campo (donde había una organización de jóvenes de Afganistan), en el territorio de la cual se encontraba un IFV soviético destruido. En ese IFV había perecido el secretario de Komsomol del 101º Regimiento de Fusileros Motorizados. Los afganos habían arrastrado ese IFV debajo de una torreta en la cual había un agujero de lanzagranadas para hacer un monumento de ese IFV.

El lugar del fallecimiento de Volodya tenía fama de no ser peligroso. Pero en Afganistán cualquier lugar era relativamente peligroso. Mil veces ese camino habían pasado nuestros consejeros y soldados y mil veces todo terminó felizmente. Para Volodya era tiempo de volverse a casa, a Kabul. Pero esa ciudad no le dejó irse: Herát, la capital de la Persia antigua, la historia a la cual Volodya amaba tanto. La ciudad de las mezquitas majestuosas, de monumentos historicos y sepulcros de los grandes poetas y pensadores del Medio Oriente, la ciudad donde son enterrados Ali-Shir Nava'i, el gran sufio Ansari, los familiares de Tamerlán. La alma de Volodya subió al cielo en su cuidad querida, de la cual el sabía tanto.

6 de Marzo de 1986
Comisariado regional militar del distrito de Perovo
Moscú

Para director del IPAA de la Universidad Estatal de Moscu
PROFESOR
Señor Ajramovich R.T.
Moscú, Avenida Carlos Marx, Edificio 18

El comisariado regional militar del distrito de Perovo de Moscú con profundo pesar informa que TVIROV Vladimir Vladimirovich, estudiante de vuestro Instituto de los Paises de Asia e Africa, el 1º de Marzo de 1986 pereció cumpliendo el deber internacional en Afganistan.
El mando y la organización de Partido piden Usted prestar el apoyo moral y la ayuda a los familiares de camarada Tvirov V.V. y tomar parte en sus funerales.
Informaremos a la brevedad a Ud el lugar y la hora del entierro...

Posiblemente fue escrito de ese modo para que el rector no se olvidara de Volodya, igual que como se había olvidado de Igor.
Abajo estaban indicados la dirección y el número de teléfono de los padres de Volodya.





Sobre la última página de los expedientes del archivo de los estudiantes y graduados del IPAA quienes han perecido en Afganistán, son pegados los sobres donde se encuentran sus libretas de notas y algunos documentos personales. En el sobre de Volodya entre otros papeles están sus certificados médicos de la policlínica regional que narran de su incapacidad laboral transitoria a causa de un resfriado común. En otros tiempos todos nosotros fuimos estudiantes y sabemos lo que eso es.

Desaté desde la mitad del Expediente el último certificado de Volodya, lo escaneé, plegué de nuevo cuidadosamente en dos y lo coloqué en el fondo del sobre. Es su último certificado, no habrá más. Es el Certificado de la Orden de Servicio Nº 877ap del 23 de Abril de 1986 para toda la Universidad de Moscú.

Eliminar a Tvirov Vladimir Vladimirovich de la lista de estudiantes del quinto año del IPAA de la MGU a causa de muerte.

Vicerrector de la Universidad Estatal de Moscú M.V. Lomonósov
Sin firma
El texto es correcto: Goncharova.




Vladimir Tvirov fue condecorado a título póstumo con la Orden de la Estrella Roja, la Orden de la Bandera Roja de Afganistán, con la medalla De parte del agradecido pueblo afgano y con el signo El combatiente-internacionalista.



Vladimir fue enterrado en el cementerio de Nikolo-Arjangelskoe en Moscú.

Que más se puede decir de Volodya? Quizás que él tuvo una escritura casi caligráfica. Y que él fue un muchacho muy bondadoso.




V.N. Tvirov cerca del stand dedicado a su hijo.

NOSOTROS TE RECORDAMOS, VOLODYA


* * *

EN el IPAA de MGU ahora se realiza una reconstrucción. El edificio viejo donde estudiaron Belinskii [1811-1848, el crítico literario, periodista, lingüista y filósofo ruso de tendencia occidentalizante.] y Dobrolybov [1836-1861, el crítico literario de los años 1860s, publicista, demócrata revolucionario] esta derrumbado sin suspender el proceso de los estudios. En el lugar de antiguas aulas y gabinetes en las paredes gruesas de ladrillo donde estaban empotrados los hornos, aparecen nuevos locales típicos, impersonales y limpios, propios al siglo corriente. Todo aquel que tuvo la suerte de estudiar aquí en los años 1980s, no lo reconocerá: todo ha cambiado. Y la lápida conmemorativa con los retratos de nuestros chavales perecidos tambien se fue mudada. No es facil hallarla, hay que preguntar. Esta lápida es, posiblemente, lo único que no ha cambiado desde hace mucho tiempo. Siempre las mismas caras sobre el stand cubierto por la materia gris. Sobre una mesita cercana están las flores. En ese año cada vez yo visitaba el instituto las flores siempre eran frescas, alguien las cambia con cuidado. Y los retratos son viejos a diferencia de las caras, que nunca jamás envejecerán.
Siempre el mismo anejo al stand donde esta el retrato de Volodya Soloviev. Desde una distancia de 10 metros no se puede ver la línea que ha dividido la guerra oficial Afganistán, que terminó el 15 de Febrero de 1989, y la no oficial, que duró hasta el verano de 1992. Y en esta guerra no oficial, que duraría bastante tiempo después de la retirada de nuestras tropas, murieron allí soviéticos que cumplían su deber internacional. Ellos no entraron en la lista oficial de pérdidas en Afganistán. Entonces temían decirlo, hoy casi todos se han olvidado de eso y nadie lo necesita, exceptuando a los quienes estaban allí o a quienes perdieron allí a seres queridos. Por otra parte, los restos de los últimos mencionados no tardarán en cerrar la puerta al otro mundo detrás de sí...



Capitulo 6.




Soloviev Vladimir Artyomovich, nació el 5 de Enero de 1958 en Bakú (en la RSS de Azerbaiyán), y era miembro del PCUS desde el año 1985. Su padre era Artyom Borisovich Soloviev, periodista militar, empleado de la Dirección general política del Ejército Soviético y la Marina de Guerra, con el rango de coronel. Murió en el año 2000.
Su madre era Vera Nikolaevna Solovieva, empleada de la Jefatura de estudios del IPAA. falleció trágicamente en 1995, siendo atropellada por un microbús directo.

Después del servicio activo en una de las unidades de la PVO (Defensa Antiaérea) - Volodya terminó la escuela de sargentos - en 1979 él ingresó al IPAA, donde estudió las lenguas dari y pashtu. Ya en el instituto conoció a su esposa futura, Larisa, quien estudiaba el bengalí y con la cual estudiaron juntos en un grupo de seminario. Hasta ahora Larisa no volvió a casarse, siéndole fiel a Volodya. Su hija ya es mayor, tiene 20 años cumplidos.

Cada 16 de Octubre, el Dia de su Memoria, sus amigos y colegas llegan a la fosa de Volodya en el cementerio de Nikolo-Arjanguelskoe en Moscú. Cada año sus filas se enrarecen y una parte de ellos muy a menudo después de ese encuentro llega hacia otras fosas vecinas para rememorar los muertos recientemente. Pues, la vida es así.

Sobre Volodya se puede contra mucho él tuvo talento para muchos campos del conocimiento. Si preguntar no importa quien que piensa de Volodya la respuesta sería poco más o menos igual: alrededor de él siempre bullía la vida. El fue el alma de cada compañía, parecía que él trataba de tener tiempo para todo. Hasta ahora la casa de madera que él construyó con sus propias manos permanece firmemente en pie en su pueblo natal (y seguirá allí durante mucho tiempo). Cada tronco, cada pequeña tabla todo está pulido, labrado y puesto cuidadosamente por él. Crecen y florecen allí docenas de árboles plantados por Volodya.

Cuenta un amigo de Volodya, Misha Smirnov, con el cual él estudió en el mismo grupo de seminario:

Habría que conocerle. El fue un chaval estupendo. Tantas cosas pasamos junto a él... Estaba seriamente enamorado de la música, escribía versos. ¡Y qué puntual que era! Una vez teniamos que ir de campamento al Volga. Volodya había partido antes que nosotros para acomodar el lugar de nuestro campamento. El fue un deportista excelente esquiaba, practicaba atletismo, y maravillosamente navegaba en canoa. Nos poníamos de acuerdo que nosotros tomaríamos el autobús para llegar hacia alguna estación lejana y desde allí iríamos a pie hasta la orilla donde él nos esperaría. Llegamos a eso de las seis de mañana y nadie nos llamaba. Estábamos allí fumando. De repente alguien señaló un punto sobre el agua que acercaba hacia nosotros muy rapidamente. Este era Volodya, quien casi sin retraso remaba contra la corriente. El llegó a tiempo, habiendo cubierto una distancia de diez kilometros. Y esa fue su manera de vivir: decía algo, y lo hacía, fijaba una hora, y llegaba sin demora.

Según las palabras de Larisa (la esposa de Volodya), él fue una persona muy entusiasta, se entusiasmaba mucho y por todo al mismo tiempo. El fue ordenado y puntilloso hasta la escrupulosidad. Todos sus papeles estaban archivados cuidadosamente en los carpetas; cada carpeta, cada libro, cada papelito tenía su lugar y por eso era muy facil para él encontrar cualquier cosa. Durante mucho tiempo él estudió la música. En su casa fue coleccionada una grande colección musical, que ocupaba varias baldas. Aquel tiempo todavía no había magnetófonos y Volodya grababa la música en las bobinas. El hizo por sí mismo un fichero musical y catálogo, recortaba las cifras de los calendarios y las pegaba en el catálogo con la cinta adhesiva. Un formalista verdadero, ordenado en las palabras y negocioso, una persona de talentos polifacéticos.
Por encima de eso, Volodya era inquieto. En su tiempo libre siempre había reuniones o eventos sociales en su casa, y estando con él, uno siempre se sentía cómodo, seguro, y su charla siempre era interesante. Estudiando en el instituto él siempre viajó para trabajar en los equipo de constructores estudiantiles ora en Plesetsk, ora en las otras ciudades de la URSS. Era absolutamente imposible impedírselo.. El amaba viajar, conocer a fondo su patria. Ya estudiando en la escuela, junto con su clase él habia recorrido casi toda la URSS, le gustaba frecuentar Asia Central. El amaba a su familia con todo su corazón







El 29 de Junio de 1988 nació Vera, la hija de Volodya quien le amaba mucho, y ya trabajando en Afganistán como corresponsal, dos veces (en Marzo y en verano de 1990) por todos los medios encontró tiempo para llegar a la URSS para visitarnos. Vivir después de su fallecimiento se hizo muy dificil en todos los sentidos. Cuando él estaba vivo nos sentimos como si estuvieramos en un lecho de rosas. En general, los años 1990 fueron muy difíciles, pero de algún modo sobrevivimos. Le recordamos siempre. El fue un hombre admirable y de vastos conocimientos como él, hay muy pocos, - dice Larisa.

* * * * *

Es imposible decir que la muerte se acercó a Volodya de modo furtivo. Tuvo muchas señales, muchos avisos de advertencia, pero él no pudo avistarlos a tiempo. El era un hombre valiente y de vez en vez amaba comprobar su dominio de sí. Una vez él llegó con un grupo de suecos a la línea principal de resistencia donde se libraba un combate. Filmaron todo lo que quisieron. Durante su camino de regreso su IFV empezó a derrapar sobre la arcilla derrumbada por la lluvia y se manuvo volando por sus dos ruedas sobre el abismo. Todos los que estaban sentados sobre el vehiculo saltaron a tierra en un santiamén. Solo Volodya se quedó sentado allí sin moverse. Puede ser que él simplemente no tuvo tiempo para bajar, puede ser que quería comprobar su firmeza. Entonces se logró arrastrarlo de la sima y Volodya estuvó muy orgulloso de que él había sido el unico quien no había tenido miedo en esa situación.





El segundo aviso fue cuando el tanque afgano penetró la pared de su villa... Generalmente, los tanques penetraban en la vida de Volodya constantemente. Yo a menudo miro la misma película filmada en Kabul en 1990 donde Volodya todavía está vivo. El mira atentamente uno de los destruidos tanques del ministro de la defensa de Afganistan - Shahnawaz Tanai - quien en Marzo del mismo año había intentado sublevarse contra Mohammad Najibullah. Volodya vestido en un traje negro va alrededor del tanque, lo toca, palpa su torreta artillera. Los muchachos de la embajada ya le llaman, porque ya que es tiempo de volver, pero él no puede alejarse del tanque...

El 16 de Octubre de 1990 el oficial de la KGB y corresponsal de la Agencia de noticias Vladimir Soloviev volvió, hacia la noche, de una misión importante de la Agencia en la villa. El se había encontrado con el comandante de una de las formaciones rebeldes para convencerlo de pasarse del lado del gobierno. Informó al administrador de la embajada de su llegada. En cuanto a las últimas horas de su vida, Volodya les consagró... a la música. Hacía unos meses en Kabul él había comprado un magnetófono con doble pletina y copiaba sus formidables colecciones musicales a todos aquellos que se lo pedían. Además de eso, él no podía negarse al pedido de ninguno de ellos a causa de su amor a la música y por lo orgulloso que estaba de su colección completa. Aquel mismo dia él de nuevo copiaba un cassette, y por eso tenía un poco de prisa. Ya que él vivía en el complejo de la DSNK (Casa de la Ciencia y Cultura Soviética) desde la villa de la Agencia (que estaba situada al borde de avenida Dar ul-Aman) debía llegar a la DSNK antes del toque de queda. Esa ruta era aparentemente como coser y cantar: aproximadamente 800 metros como máximo.

Varios minutos antes del toque las puertas de la Agencia se abrieron y Volodya empezó a llegar a Dar ul-Aman, tratando de dar vuelta a la izquierda. Pero sobre el camino hacia el Ministerio de Defensa venía una columna de tanques que volvían de una operación cerca de Pagman (el suburbio occidental de Kabul). Los tanques zumbaban ruidosamente, alumbrando con sus faros la calle, que hasta aquel momento estaba casi vacía. Al haber dejado pasar a columna, Volodya llegó a la avenida y recorrió aproximadamente unos 400 metros cuando frente a su coche apareció algo negro y enorme...

Uno de tanques se quedó atras de la columna, ya que había sido dañado por una mina en Pagman y allí, en condiciones de campaña se le habían cambiado los eslabónes de las orugas. Tratando de alcanzar a la columna, el tanque corría a toda prisa sobre el asfalto de Dar ul-Aman, sin distinguir el camino. El tanque se salió al carril contrario, los faros delanteros no funcionaban.

Los funcionarios de los departamentos sovieticos y afganos, los cuales llegaron al lugar de accidente de tráfico constataron que del coche había quedado solo el faro trasero de portaequipajes. Y nada mas.

Cuenta Andrei Pravov, el corresponsal de Agencia de noticias en Kabul:

Aquel mismo dia yo fui despertado por el telefonazo del oficial de la seguridad de la embajada. Me pareció extraño que él me había preguntado si era yo. Cuando entendió, que en efecto era yo (Pravov) quien hablaba, me pidió llegar a Dar ul-Aman para identificar un coche. La cosa era que mi coche y el de Volodya eran del mismo color. Ya que era absolutamente imposible identificar el cuerpo, había que identificar el auto. Yo estaba conmovido: es que hacía solamente unas horas yo había visto a Volodya; de costumbre cada tarde solíamos visitarnos el uno al otro a tomar el té... Hasta ahora no puedo tranquilizarme este cuadro sigue estando delante de mis ojos. Al recordarlo siento que mi corazón empieza a latir fuerte

Después, durante la comida de exequias de Volodya en Kabul se reunieron todos aquellos que le conocían. Y yo me sentaba y escribía el artículo de lo que había pasado para el diario Izvesia [Noticias]. Luego me contaron que habían querido recortar el final del artículo ya que en la URSS se estaba realizando una lucha contra el alcoholismo. Qué marasmo!!! Pero el redactor jefe personalmente había mandado no ensuciar esta necrología. Todo lo escrito salió a la luz sin ser cambiado. Y fue escrito tal como lo realmente había pasado




El artículo de Izvestia (18 de Octubre de 1990).

En acto de servicio pereció Vladimir SOLOVIEV, el corresponsal de la Agencia Novosti [Noticias] en Kabul.
En nuestra casa ha venido una gran aflección. Pereció nuestro amigo Volodya Soloviev. El miércoles desde la misma madrugada nos telefonan afganos periodistas, diplomáticos, empleados de diferentes instituciones. Nos telefonan y expresan sus condolencias.
En cuanto a Volodya, en Kabul le conocían muy bien. Siendo un corresponsal activo, un hombre dinámico, mantuvo una relación muy cercana con muchos afganos, a menudo visitando sus casas, conociendo bien a sus familias.
- Yo simplemente me niego a creerlo, - dice Zajir Tanki, el redactor jefe de Ajbare Jafta, tomando la foto de Volodya. Tan joven... Si parece que sólo fue ayer que nos separamos de él
Miramos juntos la foto. Volodya no aparenta su edad. Le daban siempre 25 años o menos. La foto, que probablemente fue tomada hace varios años, incluso antes de su trabajo en Afganistán, nos muestra un bello joven, casi un chico
De nuevo se forma el nudo en la garganta. Recuerdo una noche del martes al miércoles, cuando en la Casa de la Ciencia y Cultura Soviética resonó un llamado telefónico, donde habíamos vivido juntos con Volodya. Eso fue el administrador de guardia.
- Podria Ud identificar el cuerpo de Soloviev? esta pregunta me conmovió.
Los ultimos dias en Kabul los corresponsales tienen asuntos a porrillo. El ambiente en la capital es muy nerviosa. La oposición irreconciliable amenaza tomar la ciudad por asalto, realiza ofensivas en diferentes regiones del país. El dia de un periodista está lleno hasta no dar más: ruedas de prensa, encuentros, entrevistas. El martes Volodya se detuvo en la oficina. Volvía veinte minutos antes del toque de queda, cuando todos los afganos y sovieticos que trabajan en Kabul tienen que estar en sus casas. Se ha sucedido que el Lada [la marca de automóvil que Volodya utilizaba] de corresponsal chocó en la oscuridad contra uno de los tanques que regresaban de una operación militar cerca de Kabul. Hay una versión que el conductór del carro de combate, a causa del cansancio, se durmió y se pasó al carril contrario.
Yo miraba el Lada estrellado, alumbrado por los faros de los autos cercanos. Al borde del camino en dos filas estaban los soldados de MVD que se habían sido llamados urgentemente.
Al dia siguiente en la embajada hubo una ceremonia de luto donde fue anunciado que, según la decisión del gobierno afgano, Vladimir Soloviev fue condecorado por su trabajo en Kabul con la orden de La amistad de los pueblos (a título póstumo). El ataúd de zinc fue recibido al aerodromo de Kabul desde donde partió hacia Moscú.
Junto con esa carga afligida para la URSS también partió la aflicción que irrumpió en una de las casas moscovitas de Novoguireevo [uno de los distritos de Moscú] donde viven Larisa, la esposa de Volodya, y Vera, su hija de dos años.
Termino de escribir este, puede ser, el más triste de todos los reportajes, mientras que en la oficina de la Agencia de noticias en Kabul se sigue reuniendo la gente. Desde la foto ampliada, Volodya sigue sonriendo. Sobre la mesa esta una copa de vodka ruso cubierta por una lonja del pan negro. Los afganos y ciudadanos sovieticos, quienes conocían y amaban a Volodya, vienen para rendirle los últimos honores...

Tal fue el final de este buen, alegre y entusiasta chaval. Entonces trataron de investigar ese asunto en la calle de Dar ul-Aman pero despues se arreglaron sin ruido. En primer lugar, el conductor era apenas un general, héroe de la guerra. En segundo lugar, los afganos nos dijeron francamente: Eso es la guerra. Solo Dios se cuantos afganos perecieron por nada. Eso es un accidente, lo lamentamos mucho, pero es imposible resucitarlo.
Cuenta Larisa, espaosa de Volodya:
En vísperas de la muerte de Volodya yo y su padre tuvimos sueños premonitorios. Su padre soñó que Volodya galopaba sobre el caballo blanco y trata de pasar a través de un aro de fuego levantado en alto sobre la tierra. Cuando el caballo espoleado saltó, Volodya desapareció. Y yo tuve el sueño de una avenida de abedules, y del rostro de Volodya, y que detrás de él se aproximaba algo oscuro. Yo me desperté alarmada. Como ya estás comprendiendo, esto ocurría en el Paseo.

Larisa señala entonces con su mano hacia el paseo de abedules del cementerio de Nikolo-Arjanguelskoe, que separa su parte nueva de la vieja, más boscosa. Todo coincide exactamente con mi sueño, árbol por árbol, - dice ella, y baja la cabeza


La ultima vez yo vi Volodya en el Diciembre de 1989, cuando todos se reunieron en la villa de TASS para despedirme de Afganistan y regresar a la URSS. Volodya se sentaba a la izquierda de mi, a la cabeza de la mesa. Me creo recordar que la despedida no tuvo exito. Un de mis amigos discutió con los de la embajada de la calidad de condecoraciones de guerra y de embajada, al haber volcado hacia ellos la mesa de comer. Si, eso fue. Todo eso tuvo lugar. La reacción a eso de Vova fue tranquila. El sonrió y dijo: Eso sucede y me estrechó la mano. Su apretón de manos fue muy ligero, casi ingrávido.
Se me recuerda que el llama las personas desagradables para el no tipo, no muchacho, sino por algo ombligo...
El fue un chaval bondadoso.



NOSOTROS TE RECORDAMOS, VOLODYA.


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